Varias veces me he puesto a pensar sobre el verdadero significado de las vacaciones. ¿Consiguen siempre el efecto deseado en un trabajador?¿Acaso conseguimos liberarnos de las ataduras propias del trabajo? Qué duda cabe de que para la mayoría de la gente esos días nos permiten desconectar por completo de la vida laboral, escapar del estrés y de las obligaciones de nuestras tareas. Sin embargo, qué valor tienen las vacaciones para la persona que después de esas, digamos, dos semanas de descanso debe recuperar el trabajo que dejó pendiente antes de su marcha, contestar a los correos electrónicos no leídos, o volver a llamar a todo los clientes para avisar a los clientes que se está de vuelta...

El caso es que el concepto de vacaciones no consiste simplemente en un paréntesis, una pausa sin más, ya que luego toca la dura tarea de compensar el tiempo fuera de la empresa. Obviamente, con ello no estoy diciendo que se recorten los días de descanso ni mucho menos: 1. No soy quién para decirlo; 2. No quiero que eso ocurra. También es cierto que no todos los trabajos conllevan las mismas responsabilidades, de modo que para ciertos trabajadores su puesto le permite desconectar totalmente del ambiente laboral y volver a su puesto dos (tres, o las que sean) semanas más tarde sin más.

El hecho es que las vacaciones están ahí para que la gente se tome un respiro y tenga la oportunidad de organizar cosas que debido a sus tareas cotidianas le es imposible emprender durante el año. Algunos tienen un mes al año, otros menos:

España:22 días
Unión Europea:23 días
Reino Unido, Bélgica, Italia: 20 días
Finlandia, Francia: 30 días

Sea como fuere, siempre son bien recibidas. En fin, a mí no me tocaron muchas este año, pero las aproveché bien. Espero que hayáis vuelto con mucha fuerza ¡y estéis preparados para "la nueva temporada"!

Saludos