Ya hace un mes y dos días que me fui de España. A la vez, un mes y dos días que llegué a Bristol, esa tierra tan desconocida y a la vez tan familiar, que me aceptó a la fuerza y que yo, poco a poco, voy descubriendo.

Son ya 32 días fuera de un país, al que no atrevo a considerar como mío. Tampoco considero mío el que me vio nacer, Suiza, debido a muchas circunstancias. No sé si estaré padeciendo los típicos síntomas del vagabundo, del vagamundo. Los lugares se limitan a personas, a ambientes, a historias y vivencias. Los países no tienen sentido, a no ser el político y el económico.

Más de un mes, ya... Innumerables son las cosas que voy aprendiendo, que voy descubriendo, y más aún las que sigo queriendo conocer: unos horizontes nuevos, una mirada distinta y mucho por explorar. ¿Lo mejor de todo? ¡Que no me canso de ello!

Saludos a todos.