Hoy me despierto como cualquier día; y me acostaré como de costumbre. Sin apenas saber lo que hago, los ojos aún semiabiertos, mis pies se dirigen hacia mis zapatos y sin pensárselo dos veces, se enfundan, sin más preguntas que hacerme. ¿A dónde voy? ¿Por qué lo hago? ¿Para qué? ¿Es bueno para mí? ¿Es lo mejor?
La vida se resume en costumbres. Esas que cumplimos sin preguntándonos por qué, esas que se convierten en mecánicas y ni siquiera nos hemos dado cuenta de ello... Muchas cosas las hacemos por obligación encubierta, “porque la sociedad lo exige”. Otras, por comodidad. Los más entendidos en la materia resumen nuestros actos en un afán por sentirnos queridos por la gente. Estudiamos, trabajamos, vestimos, compramos con el fin de gustar a nuestros allegados, nuestra gente, de entrar en los esquemas de un determinado grupo de la sociedad; nuestra opinión no importa: importa la de los demás, la de los amigos y la de nuestra familia.
Ojalá no fuese cierto. Ojalá pudiese elegir mis actos en función de mis propios gustos, según mi parecer: “¡Qué pantalón más bonito! Pero, ¿cómo me vería la gente si me lo pusiese?” Qué más quisiera poder despojarme de tantas esposas, de tantas cadenas que condicionan nuestro día a día, que lo limitan desde lo más insignificante hasta lo más relevante. Cuánto desearía poder poner fin a esos juegos hipócritas en los que mis actos dependen del parecer de los demás... En definitiva, poder ser libre.
Pero sé que eso no es posible. La condición humana, el hombre (ese “animal gregario”), lo tiene asumido, y por ello no veo por qué tengo que ser yo una excepción. No pienso pelear por esa libertad. ¿Libre? ¿Preso? Creo que lo mejor es que me vaya a preparar un buen vaso de leche caliente e irme a acostar, como de costumbre, porque mañana me espera un día intenso de estudio...

Ser libre totalmente no creo que se pueda. Hay comportamientos que se repiten cada día , por comodidad , por costumbre ...y también hay obligaciones que no nos gustan nada como madrugar, trabajar... pero que no podemos abandonar .
Otra cosa que sí me ocurre es que cada vez me importan menos las opiniones de los demás, en ese sentido si se puede llegar a actuar de acuerdo a tus decisiones sin miedo a los juicios que te hagan.
Me voy a poner profunda, a ver. La libertad por niveles:
- Nivel 1: el ser humano es un animal racional por lo que no es libre para elegir ser una hormiga o ser león, ni para poder volar, ni para respirar bajo el agua.
- Nivel 2: el ser humano es un ser social por lo que es dependiente de su comunidad y de su entorno para desarrollarse psicológica y físicamente, así que tampoco es libre para alcanzar una madurez cultural completa lejos del resto de seres humanos.
- Nivel 3: el ser humano es un ser cultural por lo que tiende a adaptarse a su sociedad, toma actitudes como normales, expresiones como comunes y actos como habituales, así que tampoco es libre para no cobrar por su trabajo, para no querer ser ocioso, ni para hablar en inglés en La Chana (¿se me entiende?).
- Nivel 4: el ser humano nace en una situacion que le resulta ajena y que le proporciona la base (económica, cultural, social, meteorológica, geográfica, etc. ) para que empiece su vida. Tampoco es libre para transportarse a su lugar del mundo preferida.
Pregunta: ¿los niveles condicionan o determinan?
Conclusión: el ser humano adquiere por él mismo y por los niveles anteriores consciencia y capacidad de decisión. El sentimiento y el libre albedrío podría ser un acto de madurez. Sin mitificar la libertad.
Creo.
pd: aprovecho para recomendar el libro "Miedo a al libertad" de E. Fromm.
Creo en lo que dices. La mayor parte de nuestros actos tienen sentido en función de la respuesta de los que tenemos alrededor.
El ser humano es un ser social que necesita de la reciprocidad de los demás para sentirse realizado. Es como el chiste de aquel tio que queda encerrado en una isla desierta con Angelina Jolie, se acuesta con ella y le pide que se vista de hombre para poder contarle a alguien lo que había hecho.
¿De que sirve hacer lo que a uno le gusta si no puede compartir esa felicidad con alguien?